Oh! Glorioso San Martín Caballero,
tu que fuiste soldado por obligación y deber
y monje por inclinación y para salvar tu alma,
y monje por inclinación y para salvar tu alma,
que con sencillez y virtud propagaste la pureza de la fe,
y con tus virtudes, oraciones y bendiciones
obraste en vida miles de curaciones y prodigios a tu alrededor,
que por tu entrega, trabajos y sufrimientos
recibiste en el cielo el premio merecido,
obraste en vida miles de curaciones y prodigios a tu alrededor,
que por tu entrega, trabajos y sufrimientos
recibiste en el cielo el premio merecido,
préstame el auxilio y amparo que tanto preciso,
tiende tu mano generosa y sácame de mi aflicción.
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tiende tu mano generosa y sácame de mi aflicción.
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