Divino Señor de la Clemencia,
con mi corazón agradecido te alabo y te venero,
me inclino ante tu Divina majestad
y te adoro como mi supremo Señor y Maestro;
ante tu sagrada Imagen, mi amable Cristo crucificado,
y en presencia de Nuestra Bendita Madre María
y junto a mi Santo Ángel de la Guarda
te hablo y suplico humildemente me prestes tu auxilio.
Seguir leyendo
Seguir leyendo
