¡Oh, Bendita Virgen
María de la Merced!
Merced de Dios para
los hombres,
Madre de Jesucristo,
Reina del mundo y
Señora de todo lo creado,
que a ninguno
desprecias ni dejas desconsolado,
haz que veamos el
reinado de Cristo, tu Divino Hijo,
que es el del amor,
la verdad y la justicia,
aleja de nosotros todo lo que nos aflige y preocupa,
danos tu favor y haz que podamos vivir en paz.
