Misericordioso san
Roque que ahora gozas en las Alturas,
santo virtuoso,
clemente y milagroso,
que te entregaste
en cuerpo y alma a nuestro Padre Dios
y amaste de
corazón a todos los animales
y por ello eres su
glorioso patrón, su protector,
no los dejes sin
ayuda cuando la necesiten
no los dejes que
se sientan indefensos ante la adversidad
y dales todo lo
que precisan para su bien vivir.

