Oh Niño Divino de las Palomitas,
amabilísimo Niño Jesús, manso y humilde de corazón,
que eres la santidad y la bondad misma,
que nos das perdón cuando acudimos a Ti arrepentidos
y nos das consuelo cuando rogamos ser escuchados,
te amo y quiero estar en todo momento unido a Ti,
te doy las gracias por todo lo que me has dado:
Tú siempre me has demostrado tu amor
en Ti he encontrado refugio y compañía,
me has confortado en mis angustias
y me has aliviado en mis necesidades,
por ello una vez mas te pido que no me abandones
