¡Oh Amabilísimo Jesús, manso Cordero de Dios!
Yo, (tu nombre y apellidos) miserable pecador,
saludo y adoro la Sagrada llaga en vuestro hombro,
donde habéis cargado la pesada Cruz.
¡Oh Purísima Virgen!, bendita entre todas las mujeres, que fuiste preservada de toda culpa desde tu concepción por singular gra...