Dios y Señor lleno de misericordia,
que a vuestro mártir San Sebastián
tan poderosamente le fortificasteis en la fe,
que por ningunas terrenas promesas,
ni amenazas, ni tormentos, ni saetas,
¡Oh Purísima Virgen!, bendita entre todas las mujeres, que fuiste preservada de toda culpa desde tu concepción por singular gra...