Oh gloriosa santa
Genoveva
que desde muy
joven te entregaste a Dios,
y siempre fuiste fie
servidora del Señor
llevando una vida
ascética y consagrada a tu fe;
que por amor y
caridad
fuiste benefactora
generosa y bendita auxiliadora de prójimo,
dedicándote al
apostolado y a servir y ayudar al necesitado,
acudo hoy a
solicitar tu milagrosa ayuda.
