¡Oh
Santísima Virgen María!
¡Virgen bendita de Luján!,
¡Virgen bendita de Luján!,
singular y
gloriosa Madre de Dios
Santísima fuente
de piedad y hermosura
que sobresales entre los humildes y pobres del Señor,
que sobresales entre los humildes y pobres del Señor,
agradezco tus
desvelos maternales,
y te pido me
enseñes a servir con generosidad
y a amar sin interés a los demás.
y a amar sin interés a los demás.
¡Milagrosa María de Lujan,
Limpia y Pura Concepción!
¡Oh Madre de la
Vida, madre de mi alma!
te acojo por
siempre en mi corazón,
me confío sin
reservas a tu compasión
