Gran Reina y Señora nuestra,
Virgen Santísima Refugio de pecadores,
Virgen Santísima Refugio de pecadores,
Tú que eres seguro cobijo en nuestro caminar por este mundo,
con todos sus males, peligros, dificultades, angustias y luchas,
Tú que eres Abogada, Auxiliadora,
Intercesora y Mediadora ante Jesucristo, nuestro Señor,
Tú que alientas en nosotros la esperanza de la enmienda
y de la perseverancia en el bien,
Tú que nunca rechazas a nadie
y a todos con bondad nos entregas tus gracias y favores,
dame un corazón lleno de fortaleza
y acoge con benignidad mis desesperadas y urgentes suplicas.
