Virgen de Guadalupe, Santísima Señora,
la mas tierna, la mas compasiva de las Madres,
que eres la dulce esperanza del afligido,
te muestras clemente y bondadosa con el necesitado
y siempre estás dispuesta a darnos tu amor y auxilio,
Tú que estas tan íntimamente unida al Sol de la Divinidad
y estas llena de gracia, amabilidad, caridad y bondad
no dejes de acordarte de nosotros hoy y siempre,
en todos los instantes de nuestra vida,
y, en especial, hoy que miramos con devoción y ternura
tu imagen llena de hermosura, pureza y humildad,
que nos postramos ante Ti con ilusión y confianza
y depositamos en tus milagrosas manos nuestras penas,
por favor dulcísima Señora nuestra, recíbenos
y no dejes de mandarnos un rayo de luz a nuestras vidas.